Una caída en la temperatura puede ser la diferencia entre respirar fácil y tener deterioro en los síntomas, con respiración dificultosa y mala calidad de vida

El clima frío extremo puede ser peligroso para aquellos que viven con EPOC. No solamente los días fríos y con viento causan fatiga y dificultad para respirar. Este clima se ha asociado a mayores ingresos hospitalarios. La razón que se ha arguido es que los vasis sanguíneos se contraen y llega menos oxígeno los tejidos. El clima cálido siempre ha tenido buena fama pero en la vida real, es necesario evaluarlo con precaución. Genera menos broncoconstricción, pero si se asocia a elevada humedad o temperatura extrema puede generar deterioro pulmonar.

Obtener el clima Ideal para cada paciente es de gran ayuda. Con relación a la altura cambios de vivienda cercanos al nivel del mar generan pocos cambios; por encima de los 700 metros sobre el nivel del mar, se va generando mayor dificultad al respirar.

Con respecto al aire limpio, se deben evitar las áreas de polución con material partículado, que puede agravar el enfermo respiratorio, los síntomas y la progresión de la enfermedad.

A mayores alturas tu cuerpo necesita trabajar más para tomar la misma cantidad de oxigeno que cuando esta a nivel del mar.
Sobre los 1500 metros se podría necesitar oxígeno dependiendo de la severidad de los síntomas.
El aire a mayor altura es más frío, menos denso y con menos oxígeno.
Esto significa que necesitas tomar más respiraciones para lograr la misma cantidad de oxígeno que a baja altura.

Cuando se busca el sitio para vivir en un paciente pulmonar, este clima amigable debe inclinarse a caliente o frío pero de una forma leve.
Con la temperatura adecuada, una playa sería una excelente ubicación . Es mejor un area libre de polución que una ciudad muy congestionada. Cada país tiene zonas con baja humedad, adecuada temperatura y en zonas bajas.